Cómo no solo de lino vive el hombre en este proyecto también tocó experimentar con el punto. La maquina de tricotar se convirtió en mi mejor amiga y los criadores de ovejas ecológicas de New Zealand fueron mi salvación desde el otro lado del mundo.
Empleando una mezcla de lino, algodón y lana (todo ecológico y difícil de conseguir) crear tejidos actuales y funcionales fue mi reto personal durante meses.
Ahora una pequeña muestra de mi pesadilla y orgullo personal:
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